Una mente con 17 años de estatura media, alojada en Caracas y estudiante de Física en la UCV. Nací para ser un pez y mis sueños son de ave. Con intensiones de cambiar este mundo.
Catching Elephant is a theme by Andy Taylor
No sé de dónde ha venido el título, tampoco sé el porqué estoy a estas horas sentada frente a un monitor esperando sentirme mejor al escribir esto.
Lo que puedo conocer de todo, es que probablemente esté mal y no sé el porqué.
Noté que muchas cosas pueden estar y en el momento siguiente desaparecer, y aunque haya temor por esto, siempre será así. La realidad no se mantendrá estática, ella está en movimiento y para pararlo habría que morir o que el tiempo en tu vida deje de tener importancia.
Mis pensamientos están confusos entre la tristeza, decepción y orgullo. Supongo que así es que soy, cuando hay una herida prefiero callar y dejar que un sentimiento de débil defensa me haga sentir fuerte. La mentira más común es la que nos creamos para nosotros mismos.
A estas alturas no sé si fui yo quien hice algo mal y este pensamiento es el que me retumba la mente porque aun así cumpliendo todo, no hay mérito. Ese es mi detalle. A veces pienso que soy “muchosa”: doy mucha confianza, doy muchas expectativas, doy mucho de todo y no mido las consecuencias.
Para este final de año recuerdo el momento que más marcó mi vida este año, el que cuando me sentí completamente sola y vacía, donde sólo se cuestionaba lo que podía hacer. Muchas palabras cruzadas, mucho abandono emocional y decidí callar porque el único lugar que conseguí resguardo fue en mi misma.
Aunque esta vez la cosa ha sido mejor, no sé porque la misma situación me genera un sentimiento idéntico de aquel entonces. Me molesta llorar, me hace sentir débil, la manera en que no se da cuenta cuánto puede doler algo así, y que el hecho que hoy esté atada a esta situación podría algún día cansarme e irme.
No ha sido una, dos o tres; ya van varías y la disculpa pareciera ser razón por la que nadie respiraría.
Escribo esto para algún día acordarme de el sentimiento que me hicieron sentir, ese pequeño vacío tronado por el dolor y que aunque suene inmaduro, he comprendido que no me duele nada como cuando desconfían de mis facultades, cuando la persona que más espero que me felicite termina intimidandome con una mano y cuando soy yo de nuevo, en mi cuarto, llorando con la mente vacía y el corazón frío.
Es estúpido pensar que es 29 de diciembre y yo lloro por esto a altas horas de la madrugada, recordandome esos días que lloraba en la noche.
No me siento bien, no me siento feliz, me siento decaída y con algo detenido. Al menos hay alguien que todavía me da ayuda y apoyo, que me hace sentir que no todo está mal, rompiendo en un llanto silencioso, espero poder desarrollar ese sentimiento de que algún día esto sólo será un recuerdo y no sentir esto de nuevo; o más bien, no dejar que alguien me haga sentir así de nuevo.
El protagonista de esta imagen mira al fotógrafo en mitad de una corriente de arena arrastrada por el viento.
En el corazón de la primavera. Foto de Sébastien Lamadon de Francia.
“El observador de estrellas” es un retrato de dos ciervos de cola blanca comiendo durante una noche estrellada en Finlandia, captado por Vikars Tommy.
Interviews tend to get more profound as the temperature drops:
“If you could give one piece of advice to a large group of people, what would it be?”
“No.”
“Excuse me?”
“No.”
Lygia Clark, Modulated Space (Maquettes), 1958
Robbie Rowlands
Matias Faldbakken